15 abril, 2008

Monstruos hermosos (Parte 1)

Ante todo, gracias por la paciencia (si es que la tuvieron).
La ausencia fue más prolongada de lo esperado.
Primero la mudanza, luego Fibertel no vino en la fecha pactada porque ese día llovió y no hacen las conexiones los días de lluvia.
Y finalmente, nos fuimos una semana a Mina Clavero, Córdoba.
Pero aquí estoy finalmente, con Internet y ganas para escribir.
Muchas cosas pasaron en esta ausencia bloguera: Paro del campo, cacerolazos pseudo-golpistas, piqueteros oficialistas actuando como gendarmes, y muchas otras que dan para escribir 20 posts.
Pero quiero compartir otras cosas.
Este blog tiene el nombre que tiene porque la sensación diaria del que escribe, o sea yo, es la de estar en un carrito de tren fantasma del cual quiero bajar desesperadamente.
Pero pasaron cosas realmente lindas en este tiempo, y la verdad es que el tren fantasma a veces tiene monstruos muy hermosos.
Como no me gusta escribir posts muy largos y las cosas que quiero contar requieren de mucha extensión en la escritura (y en la lectura), postearé en dos partes.

Cuando en el trabajo conté que conseguimos finalmente una hermosa casa y que nos mudábamos, dos compañeros de trabajo (a los cuales conozco hace menos de un año), Luis y Ezequiel, se ofrecieron a hacer la mudanza. Ellos están acostumbrados al manejo de muebles y cajas. También se ofreció el fletero que trabaja diariamente con nosotros, Luis, padre de Luis (a quien le decimos Luisito)
Dos días antes de la mudanza, hubo que ir a buscar una heladera, una cocina y un lavarropas.
Luis y Luisito fueron a buscarla a Barrio Norte durante el horario de trabajo para después encontrarse conmigo luego de que yo terminara mi horario laboral, e ir a buscar a Mataderos la cocina y el lavarropas.
Cargados estos en la camioneta, los llevamos a Lomas del Mirador donde vivo. Me ayudaron a bajar todo y con Luisito subimos dos pisos hasta la terraza el lavarropas.
Al terminar les pregunté cuanto les debía, y la respuesta fue un rotundo -¡nada!-. Por supuesto que les dije que no podían no cobrarme y Luis me dijo -mirá Fer, nosotros a vos te queremos mucho, recién lográs empezar una vida juntos con tu mujer y tu hija, guardá la plata y gastala en ellas. ¡¡Y no insistas porque me voy a enojar!!-
No supe que decir, excepto gracias. Y me quedé parado en al puerta de la casa.
(fin de la parte 1)





No te entregues.

18 marzo, 2008

MUDANZA

Quiero pedir disculpas por la falta de posteo (¿estará aceptado este verbo?).
Estamos en plena mudanza, con los trastornos que esto implica.
Encima no tengo servicio de internet en el nuevo hogar y recién el día 28 vendrán a instalarlo.
Haré lo que pueda desde la PC del laburo, pero tengo cada vez menos tiempo libre.
Prontito estaré nuevamente en línea y todo será hermoso y feliz como antes.







No te entregues.

14 marzo, 2008


03 marzo, 2008

Payada nº 2


De vuelta de sus merecidas vacaciones (aunque solo cantó una vez acá), el Payador Lenguazo nos deleita con su canto una vez más.
Está un poco pálido el hombre. Se ve que le llovió.
Así y todo, aquí nos regala (a mi no me regala nada, cada vez cobra más este. Se cree Bob Dylan) su Payada nº 2.
¡Cante maestro!


Aquí me pongo a cantar
volviendo de vacaciones.
Con renovadas canciones
que espero sean de su agrado
En este mundo mata ilusiones
mis payadas les regalo.

Después de tanto mar y sol
volver al cemento frío,
es como recibir un cuchillo
en el centro de mi pecho,
o como recibir la tormenta
sin tener siquiera un techo.

Como siempre en Buenos Aires
cuando caen cinco gotas
la ciudad no desagota.
Y ya que hablamos de problemas,
no es con palos y mentiras
que la situación se arregla.

Dijo que fue la justicia
la que ordenó matar a golpes,
a los que juntan cartones
pero después la verdad se supo.
Fue Macri y no un juez
quién mandó a los verdugos.

El aumento del ABL,
El despido de tanta gente,
Ocultar a los indigentes,
Reprimir a cartoneros,
No sirvió para tapar baches
Ni para evitar un lago en el centro.

Que ganas de volverme
corriendo para la costa,
y escapar de tanta bosta.
Pero después lo pienso y veo
que si todos nos escapamos
¿Quién cambiará todo esto?








No te entregues.