05 diciembre, 2008

Máscaras








En Milán, el arzobispo Borromeo denunciaba que este mundo adúltero, ingrato, enemigo de Dios, mundo ciego y loco, feo y pestífero, se había entregado, enmascarado, a la lascivia de las fiestas paganas.
Y había dictado sentencia contra las máscaras:
-Las máscaras deforman el rostro humano y así profanan nuestra divina semejanza con Dios.
En nombre de Dios, la iglesia las prohibió. En nombre de la libertad, tiempo después, las prohibió Napoleón.
Las máscaras de la comedia del arte encontraron refugio entre los títeres.
Con cuatro palitos y un trapo, los titiriteros montaban sus teatrinos, en las plazas públicas que compartían con los saltimbanquis, los vagamundos, los músicos nómadas, los canta historias y los magos de feria.
Y cuando a los títeres enmascarados se les iba la mano en sus burlas contra los señores, los policías pegaban unos cuantos garrotazos a los titiriteros y se los llevaban presos. Y los títeres quedaban abandonados, guantes sin manos, en la noche de la plaza vacía.

Texto extraído del libro "Espejos" de Eduardo Galeano.









No te entregues.





8 comentarios:

SIL ♥ dijo...

¡¡Qué copadas!! yo quiero aprender a hacerlas.

Y del texto de Galeano, ¿qué decir? impecable, como siempre, tengo que leer ese libro, está bueno, ¿no?

Besotes para los tres

Tomás Münzer dijo...

Qué grande Galeano, aunque pensé que era tuyo el texto, qué libro es???

Brujofer dijo...

El libro "Espejos" es el último que escribió hasta el momento. Es del año pasado y está MUY bueno.

Ra dijo...

muy buen titere

Almendra dijo...

GROSÉRRIMO!!!

Horacio dijo...

vos sos el de barba?????

SIL ♥ dijo...

Muchas pero muchas felicidades, (pero para siempre, además de estas fiestas en particular).

Que la pasen muy lindo esta noche :)

Un abrazote

Tomás Münzer dijo...

Horacio y la spreguntas boludas...